
“Un verdadero maestro te ofrece sólo su propia experiencia; todos los demás son predicadores”.
Poonjaji.
Cada mañana al levantarme suelo decirle al Maestro “Que tu voz resuene fuerte y clara”. Es que espero ver chirivitas, oír músicas celestiales, encontrarme una lección en algún sagrado texto?. No, lo que espero es comprender todas las lecciones que me manda desde la ducha matutina, al hacer los bocadillos de mi hijo, en el frío esperando el tren, la simpatía de un compañero o la impertinencia de otro....

Se que cada momento será una lección, se que siempre está conmigo. Hay quien busca a Dios, hay quien intenta encontrarle fuera pero Él está dentro, está en nosotros mismos. Hay una palabra que siempre que se menciona crea controversia, es buscador, buscador de que? muchos la defienden, necesitan sentirse protagonistas de sus actos y responsables de su camino y evolución, otros en cambio creemos que Dios, el Maestro, está en nosotros y solo tenemos que escuchar. Él nos guía, Él nos enseña, Él lo es todo.
Escribiendo esto me ha llegado el recuerdo de Melvyn Wartella y su libro, Ego,Evolución e Iluminación, dice:
“En los momentos en los que estas en silencio y paz, la Vida habla a través de ti. A veces llega como simple alegría. O como amor. Permanece atento a ella; escucha tu corazón. Es el corazón de la Vida Misma. Solo hay un Ser. El que nos habla desde lo más profundote nosotros mismos es nuestro verdadero Ser. Cuando algo de lo que aquí está escrito te conmueve, es un movimiento desde este mismo Ser. No somos dos. Somos la vida que habla”.
Creo que Wartella expresa perfectamente este sentir. Recordemos que Advaita no significa uno, significa no-dos, uno siempre representará el opuesto de otro o el antagónico de menos uno. Advaita es mucho más, es NO DOS.
Namasté.







